COMFORT GAP - Sara Gracia Suárez La brecha de comodidad (comfort gap) es el fenómeno por el cual el público acepta o tolera de manera muy diferente el uso de la inteligencia artificial generativa según el grado de participación humana en el proceso de producción. En el contexto del periodismo y la comunicación, este concepto describe la distancia que existe entre la disposición ciudadana a consumir contenido producido enteramente por IA versus contenido producido por humanos, incluso cuando el resultado final puede ser similar. El término es utilizado por Felix Simon, Rasmus Kleis Nielsen y Richard Fletcher en su informe Generative AI and News Report 2025: How People Think About AI's Role in Journalism and Society, donde documentan que esta brecha no es marginal sino estructural: aparece de forma consistente en los seis países estudiados (Japón, Dinamarca, Argentina, Francia, Reino Unido y Estados Unidos), en todos los grupos de edad y en todos los niveles educativos. Según el informe, cuando se pregunta al público qué tan cómodo se siente con distintos tipos de producción de noticias, los resultados revelan lo siguiente: 12% se siente cómodo con noticias producidas completamente por IA 21% acepta noticias con IA si existe al menos un humano supervisando 43% está cómodo cuando un humano lidera el proceso con ayuda de IA 62% prefiere noticias producidas completamente por humanos Estos porcentajes no son coincidencia,sino que eflejan que la confianza del público no está necesariamente ligada a la calidad del producto final, sino a la presencia simbólica y verificable del juicio humano en el proceso.Este hallazgo tiene implicaciones profundas para la teoría de la comunicación, ya que sugiere que la credibilidad mediática no opera únicamente sobre el contenido, sino sobre la percepción del proceso de producción. El público, aplica la credibilidad de la fuente, confíando más en aquello que percibe como producido por un agente humano responsable. La brecha de comodidad no es uniforme. Pues según el estudio realizado el público tolera que la IA actúe como herramienta invisible de apoyo, pero rechaza que asuma un rol narrativo o representativo en el espacio público informativo. Ejemplos: Ejemplo 1. Traducción automática en medios internacionales: Varios medios como El País utilizan herramientas de IA para traducir artículos al inglés u otros idiomas. Este uso es mayoritariamente aceptado por el público porque se percibe como una tarea técnica, no editorial. Aquí la brecha de comodidad es baja. Ejemplo 2. Noticias deportivas y financieras automatizadas: Associated Press lleva años usando sistemas de IA para generar automáticamente resúmenes de partidos de béisbol o reportes de resultados empresariales. Aunque estos textos son producidos sin intervención humana directa, muchos lectores no lo saben. Cuando se les informa, la comodidad disminuye, lo que ilustra que la brecha opera tanto en la percepción como en la realidad. Ejemplo 3. Presentadores de noticias generados por IA en Asia: Medios como Xinhua (China) y Channel 1 (India) han introducido presentadores virtuales generados por IA. Estas iniciativas han generado debate público precisamente porque representan el extremo del front-end: un rostro artificial hablando en nombre de una institución periodística. Según los datos del estudio, este es exactamente el tipo de uso que provoca mayor rechazo. Relevancia para la comunicación e interactividad: La brecha de comodidad es un concepto fundamental para el estudio de la comunicación mediada por tecnología por varias razones. En primer lugar, redefine la interactividad. Tradicionalmente, la interactividad en medios digitales se entendía como la capacidad del usuario de participar, comentar o personalizar el contenido. La irrupción de la IA generativa añade una nueva dimensión porque ahora el propio productor del contenido puede ser no-humano, lo que transforma radicalmente la relación entre emisor, mensaje y receptor. En segundo lugar, cuestiona los modelos clásicos de credibilidad mediática. Modelos asumen que la credibilidad de una fuente depende de su expertise y confiabilidad percibidas. La brecha de comodidad sugiere que, cuando la fuente es una IA, el público aplica un criterio adicional: la autenticidad del origen humano.En tercer lugar, tiene consecuencias directas para el diseño de productos comunicativos en la era digital. Los medios que no sean transparentes sobre su uso de IA corren el riesgo de erradicar la confianza de su audiencia. Referencias: Simon, F. M., Nielsen, R. K., & Fletcher, R. (2025). Generative AI and News Report 2025: How People Think About AI's Role in Journalism and Society. Reuters Institute for the Study of Journalism. DOI: 10.60625/risj-5bjv-yt69 Reuters Institute — AI and the Future of News: https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/ai-journalism-future-news Associated Press sobre uso de IA en redacción: https://www.ap.org/about/our-story/news-automation/ Video: "Should AI Write the News?" — DW News (YouTube): https://www.youtube.com/watch?v=2Zl7L0tVkTc Kovach, B. & Rosenstiel, T. (2014). The Elements of Journalism. Three Rivers Press. — Texto de referencia clásico sobre credibilidad y función del periodismo.