Un algoritmo con el que interactúo casi todos los días es el de recomendaciones de Netflix. Desde mi experiencia, funciona analizando todo lo que veo: las series y películas que termino, las que dejo a la mitad, los géneros que más consumo e incluso el tiempo que paso viendo cierto tipo de contenido. Con esa información, la plataforma me muestra sugerencias personalizadas en la página principal, organizadas en categorías como “para ti” o “tendencias”, tratando de predecir qué me va a gustar y qué voy a ver después. El objetivo del algoritmo es mantenerme dentro de la plataforma el mayor tiempo posible, recomendándome contenido que sea difícil de ignorar. Siento que sí influye bastante en lo que veo, porque muchas veces termino eligiendo entre las primeras opciones que aparecen y casi no exploro otras cosas por mi cuenta. Al final, no solo me facilita decidir qué ver, sino que también va moldeando mis gustos y haciendo que consuma cierto tipo de contenido más seguido.