Aunque Marshall McLuhan clasificó originalmente la prensa como un medio caliente debido a la alta definición de la tipografía, también puede entenderse como un medio frío si se analiza desde la experiencia del lector. La prensa escrita exige una participación activa, ya que el lector debe interpretar el texto, imaginar contextos y construir el significado a partir de su conocimiento previo. Además, se trata de un medio que activa principalmente un solo sentido, la vista, sin imponer ritmo, sonido ni movimiento, lo que deja espacios abiertos para la reflexión y la interpretación. En la actualidad, con la prensa digital, esta participación se intensifica aún más mediante la interacción con enlaces, comentarios y la circulación del contenido en redes sociales, lo que refuerza su carácter de medio frío al depender del involucramiento del lector para completar el mensaje. {{:contenidos:articles-173846_thumbnail.jpg?nolink&400|}}