¿Cómo funciona desde mi perspectiva como usuaria ? El algoritmo de Spotify analiza todo lo que hago dentro de la app: las canciones que escucho, cuánto tiempo las reproduzco, si las guardo, las salto o las agrego a playlists. También tiene en cuenta los artistas que sigo, los géneros que más consumo y hasta el momento del día en que escucho música. Con esta información, me recomienda contenido en secciones como “Descubrimiento semanal”, “Radar de novedades” o mixes personalizados. Siento que el algoritmo combina mis gustos previos con lo que escuchan otras personas con perfiles similares al mío. ¿Cuál es su objetivo? El objetivo del algoritmo es predecir qué música me va a gustar para mantenerme escuchando la plataforma el mayor tiempo posible. Está optimizado para aumentar la reproducción de canciones, la creación de hábitos de escucha y mi fidelidad a la app. Reflexión crítica: Este algoritmo influye directamente en cómo descubro música. Muchas veces dejo de buscar activamente canciones porque Spotify me las pone “en bandeja”. También moldea mis gustos, ya que tiendo a escuchar lo que me recomienda en lugar de explorar por mi cuenta. Además, ame ayuda en mis rutinas: por ejemplo, uso playlists específicas para estudiar, hacer ejercicio o relajarme, lo que hace que el algoritmo también entienda mis estados de ánimo y adapte el contenido a ellos. Beneficios • Me facilita descubrir nueva música acorde a mis gustos. • Ahorra tiempo al no tener que buscar qué escuchar. • Personaliza la experiencia según mis hábitos y momentos del día. • Me permite conocer artistas que probablemente no habría encontrado sola. Limitaciones • Puede encasillar mis gustos en ciertos géneros o estilos. • Reduce la exploración activa y la sorpresa musical. • No siempre acierta con recomendaciones nuevas. • Falta de transparencia sobre cómo se construyen las recomendaciones. ¿Qué cambiaría si pudiera rediseñarlo? Me gustaría tener más control sobre el tipo de recomendaciones. Por ejemplo: • Un modo para descubrir música completamente fuera de mis gustos habituales. • Poder ajustar manualmente qué géneros quiero priorizar o evitar. • Más claridad sobre por qué se me recomienda una canción.