El teléfono es un dispositivo de telecomunicación que extiende el oído humano transmitiendo señales acústicas a distancia en tiempo real pero con baja fidelidad sensorial; basándose en Marshall McLuhan (1996), se clasifica como un medio frío debido a que ofrece una "baja definición" de datos (solo voz, sin imagen) y exige una "alta participación" del usuario. A diferencia de la radio (medio caliente) que entrega información auditiva completa y nítida permitiendo la pasividad, el teléfono entrega una experiencia fragmentada que obliga al oyente a involucrarse intensamente, utilizando su imaginación para visualizar a la otra persona y completar el contexto gestual faltante para que la comunicación tenga sentido. {{:contenidos:32982-6220-uniden-as-7202-negro-1.jpg?400|}}