Uno de los new media literacies que he practicado y desarrollado es “appropriation” (apropiación). Este consiste en la capacidad de tomar contenido mediático que ya existe y transformarlo para crear algo propio y darle un nuevo significado. No se trata simplemente de copiar imágenes o ideas, sino de reinterpretarlas, reorganizarlas y adaptarlas dentro de un nuevo contexto para producir un mensaje distinto. En mi experiencia, he practicado esta habilidad especialmente a través de plataformas como Pinterest y bancos de imágenes abiertos, donde muchas veces las referencias circulan sin créditos claros o sin membresías formales. En estos espacios, las imágenes se desprenden de su autoría original y comienzan a funcionar como fragmentos culturales disponibles para ser remezclados. A partir de estas referencias visuales —fotografías, composiciones, tipografías, mockups o estéticas específicas— construyo nuevas propuestas gráficas con una intención concreta, ya sea para un proyecto académico, una campaña o una pieza de contenido digital. Interactúo con comunidades digitales centradas en diseño, branding y tendencias visuales, donde la circulación de referentes es constante. En Pinterest, por ejemplo, los tableros funcionan como espacios de curaduría colectiva: cada usuario selecciona, reorganiza y resignifica imágenes dentro de una narrativa visual propia. Sin embargo, este proceso también plantea tensiones éticas, pues muchas imágenes no cuentan con referencia o membresía, lo que evidencia cómo en la cultura participativa los contenidos se desprenden de su origen y se convierten en materia prima creativa. La apropiación, en este caso, implica reconocer que esas imágenes ya tienen una historia y un contexto, pero también asumir la responsabilidad de transformarlas críticamente y no solo replicarlas. El valor está en cómo se reorganizan, qué intención se les da y cómo se integran en una nueva propuesta con sentido propio. Ejemplos concretos de productos creados a partir de este proceso serían identidades visuales construidas desde referencias de Pinterest, moodboards conceptuales, mockups adaptados, piezas gráficas para redes sociales, presentaciones y campañas visuales desarrolladas a partir de tendencias estéticas previamente existentes.