Waze opera bajo un modelo de plataforma basado en datos y publicidad geolocalizada. Los usuarios producen datos de ubicación, velocidad y reportes en tiempo real. Con esos datos, Waze optimiza rutas y vende Waze Ads, publicidad segmentada por ubicación. Es un modelo típico de la economía digital que describe Hoffman: los usuarios son simultáneamente productores y consumidores de datos, mientras la empresa monetiza esa infraestructura informacional.
Los datos no se quedan en el celular. Se envían a centros de datos donde se almacenan en servidores físicos y se procesan mediante algoritmos. Desde 2013, Waze pertenece a Google, por lo que la infraestructura está integrada al ecosistema global de Google Cloud. Esto confirma una idea del texto: la inteligencia artificial no es algo invisible o mágico, sino que funciona gracias a equipos físicos reales como servidores, cables, centros de datos y dispositivos electrónicos.
Podrían almacenarse en países donde Google tiene centros de datos: Estados Unidos, Irlanda, Países Bajos, Bélgica, Chile, Brasil, etc. Eso implica que datos producidos en Colombia pueden terminar almacenados fuera del país, lo que convierte la movilidad urbana en un flujo transnacional de información.
Hay concentración de poder: quien controla los datos controla información estratégica sobre movilidad, infraestructura y comportamiento urbano. Admeñas, como se habla en el texto, la IA redistribuye poder. En este caso, la empresa Waze concentra datos críticos de ciudades latinoamericanas. Esto puede generar dependencia tecnológica y limitar la soberanía digital de los Estados.
Depende del país. Por ejemplo, en Colombia hay una ley (Ley 1581) de protección de datos. Ahora, a nivel corporativo Google establece términos y condiciones. Sin embargo, el problema es que la regulación nacional muchas veces es más débil que el poder de las plataformas globales.
La infraestructura incluye:
Centros de procesamiento algorítmico
Riesgo geopolítico: se puede generar una dependencia tecnológica y posible uso estratégico de información territorial.