El cine utiliza tecnología audiovisual para proyectar imágenes en movimiento acompañadas de sonido. Tradicionalmente se basaba en película fotográfica, pero hoy en día emplea principalmente sistemas digitales que permiten grabar, editar y proyectar las películas con alta calidad de imagen y sonido. La proyección se realiza en pantallas grandes y con sistemas de audio envolvente, lo que crea una experiencia inmersiva para el espectador.
Este se considera un medio caliente porque ofrece una gran cantidad de información al espectador. Presenta imágenes muy definidas, sonido elaborado y una narrativa completa, lo que hace que la participación del público sea más bien pasiva, ya que no necesita completar o imaginar demasiados elementos para comprender el mensaje.