La Realidad Virtual (VR) es una tecnología digital inmersiva que utiliza visores, sensores de movimiento y software tridimensional para crear entornos simulados en los que el usuario puede interactuar.
Funciona mediante pantallas integradas en un casco o visor, sonido envolvente y, en algunos casos, controles hápticos que permiten manipular objetos virtuales. A diferencia de otros medios audiovisuales tradicionales, la VR coloca al usuario dentro del entorno, generando una experiencia envolvente en 360 grados.
La realidad virtual puede considerarse un medio frio, ya que según McLuhan, los medios fríos son aquellos que requieren alta participación del usuario para completar la experiencia. En la VR, el usuario no es un espectador pasivo: debe mover la cabeza, el cuerpo y decidir hacia dónde mirar. La experiencia depende de su interacción constante. Aunque la imagen suele ser de alta definición (lo que podría sugerir un medio caliente), la característica fundamental de la VR es su interactividad y participación activa, lo que la acerca más a la categoría de medio frío.
En ese sentido, la VR no solo transmite información, sino que construye una experiencia que el usuario debe completar con su percepción y acción corporal.